domingo, 19 de enero de 2014

SIEMPRE EL FINAL ES EL COMIENZO DE ALGO NUEVO.

Llegó el momento de la despedida, la asignatura se acaba y, con ello, este blog. Nos sentimos orgullosas de haber podido plasmar en este blog muchos de los conocimientos que nos ha aportado esta asignatura como el quitarnos estereotipos sobre las personas mayores y haber podido reflexionar con cada sesión en clase.
Aunque esto suponga la finalización de una etapa y no nos comprometamos, en principio, a mantener este blog activo, estamos seguras de que esta asignatura nos ayudará a reflexionar mucho más y profundamente sobre todos los acontecimientos relacionados con personas mayores y adultas que veamos a nuestro alrededor. Seguiremos reflexionando y aplicando contenidos de la asignatura que nos han marcado (que, bajo nuestro punto de vista, es lo más importante) aunque quizás no las publiquemos en este blog.
Hemos aprendido muchísimo y hemos trabajado valores como la empatía; al ponernos, durante el transcurso de este cuatrimestre, en la piel de las personas mayores y averiguar que están mucho más cercanas a nosotros de lo que pensábamos. Hemos podido reafirmar que aprenden al igual que los adultos jóvenes y que, aunque sus capacidades estén algo mermadas, esto no hace que se hundan y que no se esfuercen por aprender.
Aunque siempre hay excepciones, una gran parte de los mayores actuales retoman experiencias que habían dejado de lado anteriormente y consiguen sentirse realizados y felices.
A partir de ahora y, gracias a esta asignatura, hemos aprendido a ver el mundo con otras gafas diferentes y a fijarnos en los pequeños detalles que marcan la diferencia. Dar más valor a nuestros mayores, escucharlos de igual a igual y tratarlos sin estereotipos nos ha hecho y nos sigue enriqueciendo como personas y profesionales.
Debemos aprovechar a los mayores que nos rodean tanto en nuestra familia o vida personal como en la profesional y extraer de ellos todo ese enriquecimiento que transmiten con sólo unas palabras.

Por otro lado y para finalizar, esta asignatura ha conseguido abrirnos unas cuantas puertas más y mostrarnos diversos ámbitos en los que podemos trabajar con personas mayores y adultas como Educadores y Trabajadores Sociales.


jueves, 9 de enero de 2014

EXPERIENCIA DE CLASE

Durante una de las últimas clases de la asignatura de Educación para personas adultas y mayores, tuvimos una actividad diferente, esto es, la clase contó con la colaboración de dos alumnas de la Universidad, estudiantes del Grado de Educación Social, las cuáles tenían una edad superior a la media de la clase.

En el desarrollo de la clase nos fueron contando su experiencia en la Universidad, sus ventajas e inconvenientes respecto al resto de los compañeros, la manera en que compaginaban el estudio con el resto de responsabilidades, etc.

Lo que más nos llamó la atención de esta clase fue el hecho de cómo ellas contaban que habían cambiado desde su paso por la Universidad, porque nos hizo reflexionar que, aunque no nos demos cuenta, ninguno de nosotros somos iguales a como éramos hace cuatro años.

Durante esta experiencia pudimos oír cómo ellas, pese a tener familia y responsabilidades en casa, así como trabajo externo, se las ingeniaban, no sólo para acudir a clase, sino para estar presentes en muchos proyectos de la Universidad y, en medida de lo posible, en becas y salidas al extranjero. Nos dio la impresión de que, si en algún momento, al comenzar la Universidad, se sentían como “diferentes” al resto, esto no es para nada así actualmente.

Esta charla nos hizo reflexionar mucho sobre cómo estamos cargados de estereotipos respecto a la educación de adultos, sin embargo ellas, si bien contaron dificultades, diferencias, etc. se mostraban como lo que son, dos alumnas más, dispuestas a aprender y a sacar todo el provecho a los años de Universidad.

Cuando hablaban, por ejemplo, de compaginar todas sus responsabilidades externas con la realización de los trabajos, vimos como ellas, también puede que tuvieran algunos prejuicios frente a nosotros, pues decían que no podían perder el tiempo como nosotros lo hacíamos, cuando consideramos que eso serán algunos alumnos, no todos, pues en todos sitios hay personas de todo tipo.


Sin embargo, nuestra conclusión final es que aprendimos mucho de ellas y sobre cómo, aunque podamos tener estilos de aprendizaje diferentes, en el fondo somos todos estudiantes, cada persona es un mundo, pero aquí todos estamos para aprender y para enseñar lo poquito que sepamos.